Pensamos que una persona egoísta es aquella que no comparte sus posesiones materiales, pero nada más lejos de la realidad y del daño que el egoísmo puede hacer a las personas que nos rodean. Cuando somos egoístas esperamos recibir y no entregar, ser comprendidos y no comprender, ser respetados y no respetar, ser tomados en cuenta pero no tomar en cuenta, ser mimados pero no mimar, no asumimos la responsabilidad, buscamos controlar, confundimos las prioridades, criticamos y demandamos nuestros derechos. Siempre estamos pensando en nuestra individualidad, lo que queremos y necesitamos, nos importan sólo las circunstancias que nos afectan y cómo atender nuestras propias necesidades, lo que conlleva a que se acaben muchas relaciones de amistad, laborales y de pareja.
No podemos confundir autoestima con egoísmo, son dos términos muy distintos, y el hecho de que tengamos una autoestima alta, no nos justifica ser egoístas y considerarnos el centro del universo.
Walter Riso, en su libro "Amores Altamente Peligrosos" dedica un capitulo entero al "Amor Egoísta", ese del cual en algún momento de nuestras vidas hemos sido víctimas o victimarios.
Riso en su libro, inicia el capitulo con una frase de Jean Cocteau que puede describir a la perfección los sentimientos de aquellos que hemos sido victimas de un amor egoísta: " Un egoísta es aquel que se empeña en hablarte de sí mismo, cuando tú te estas muriendo de ganas de hablarle de ti"
Cuantas veces estas con tu pareja y esta no para de hablar de si mismo(a) de sus experiencias del pasado, de sus problemas, de lo terrible que fue su día,etc, etc, etc y tu muriéndote por compartir con el(la) tu estado de animo, tus vivencias diarias, tus cosas.
Definitivamente Riso da en el blanco cuando dice que este tipo de relación esta basada en un astro rey (tu pareja) y un satélite (tu), si has tenido esta experiencia sabes que llega un momento que todo gira alrededor de tu pareja, anulas tus sueños, tus ambiciones, tus necesidades, ya que el otro demanda tanto que no eres capaz de negarte a sus demandas.
Te encuentras en un circulo vicioso en el cual tu pareja es el único que sabe hacer las cosas, pero no las hace porque para eso están los demás, solo que al hacerlas los demás nunca están bien hechas, porque sencillamente los demás son ineficientes o menos capaces que el(la), y mientras más das en la relación, menos satisfacción obtienes y obtiene tu pareja.
Que rico es encontrarse con una persona que sepa ponerse en los zapatos del otro, que antes de herir los sentimientos del otro que dice amar, se pone en su lugar y experimenta el sentimiento que este puede experimentar de tristeza, dolor, desilusión.
Todos manejamos nuestros propios intereses en nuestras relaciones, pero jamás podemos hacer daño a los demás por el sencillo hecho de siempre ponerlos antes que los de los demás.
En la vida todo debe tener un equilibrio, las cosas a los extremos no funcionan, cuando era mas inmadura e impulsiva, decía y creía firmemente, que en mi vida todo era blanco o negro, jamás consideré los grises y por eso debo reconocer que he pasado por malos ratos en la vida.
Alguna vez fui presa del Rey Sol, y como una luna eclipsada, viví por mucho tiempo orbitando a su alrededor, pensado que esa era una verdadera relación de pareja. Alguna otra vez experimenté una relación con una persona que a pesar de no estar a mi lado por decisión propia, insistía en continuar atados, a pesar de hacer su vida y sin importar que yo hiciera la mía, claro esta que ambos casos, estábamos todos equivocados, pero quien salió perdiendo fui yo.
Cuando uno tiene una relación de pareja no puede ser el satélite del otro, pero tampoco puedes pretender ser el sol de ese que comparte tu vida. Insisto, los extremos no funcionan, y el hecho que en algún momento decidas ceder por complacer y hacer feliz al otro, no quiere decir que esa debe ser tu constante en la relación.
La vida es una gran rueda y siempre se encarga de ponernos a todos en nuestro lugar y como dice Walter Riso " La Felicidad de pareja surge cuando amaneces entrepiernado con la persona que amas y sabes que no hay nadie mejor para ti en kilómetros a la redonda", por eso todo debe estar en su justo lugar, no demos jugar a los extremos y buscar satisfacer nuestras propias necesidades sin pensar en los sentimientos del que nos acompaña, el(la) que están a nuestro lado, no detrás ni adelante.
Mercedes Calvo
Junio 18, 2012

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